Definición de préstamo personal

Para comprender de forma adecuada y eficaz todo el término, lo separaremos por un momento para definir las dos palabras que lo componen, cada una por separado. Pues bien, la palabra préstamo, como la combinación de sus letras indican, se usa para definir algo que se presta de forma temporal, lo que supone una ayuda, una colaboración, financiación o garantía de algo, y la persona que lo recibe, debe devolverlo en un tiempo determinado. Por su parte, el término personal, es un adjetivo que indica que esta labor o ayuda, está siendo vinculada con un individuo o persona, más específicamente.

Entonces, ¿qué son los préstamos personales? La anterior separación nos permite comprender a cabalidad todo el término, pues nos acerca de forma más precisa. Ahora, volviendo a unir las dos palabras, de lo anterior podemos deducir que los préstamos personales, es en sí, una especie de contrato que remite una entidad bancaria prestando una cantidad de dinero de forma adelantada a una persona, a esta última recibe el nombre de prestatario. En otras palabras,podemos definir al préstamo personal, como un servicio financiero que comprende la entrega de cierta cantidad de dinero a un sujeto, ésta puede ser facilitada mediante una institución de carácter bancaria o una organización similar.

La condición principal de los préstamos personales y hablando de forma general sobre todos los préstamos, es que la suma de dinero sea devuelta en su totalidad y además, cumpla con el pago de una cantidad de intereses que se adicionan en cada cuota del pago, además de otros tributos por los gastos que provienen de toda la operación. No obstante, no es la única modalidad de préstamo que ofrecen estas entidades, pues algunas ofertan préstamos de consumo, los cuáles contienen préstamos de vacaciones, bodas, hipotecas, etc, con distintas funciones y dirigidos a la financiación de situaciones específicas, pero con el mismo método y con la misma finalidad.

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Características de un préstamo personal

A continuación veremos una serie de particularidades que están presentes en este tipo de préstamo, éstos, constan de métodos y condiciones que contienen para que puedan ser ejecutados y obtenidos.

Las tasas de interés

La tasa o también conocida como el tipo de interés, consiste en una cantidad de dinero que se estipula al inicio del procedimiento del préstamo. Este dinero es solicitado por el inversionista o prestamista, y debe recibirlo adicional con la cuota determinada en el tiempo que se haya fijado. Las tasas de interés no siempre son usadas, pero, quienes más las implementan son las entidades bancarias. Es común escuchar entre la gente y entre el mercado financiero la frase “el precio del dinero”, pues en otras palabras, es el dinero que paga el deudor a su acreedor directamente, por haber hecho uso de su dinero durante un espacio de tiempo.

Comisión de apertura

Se denomina comisión de apertura una especie de importe o valor que debe ser reembolsado una vez que haya formalizado el préstamo. Esto, puede variar en los diferentes tipos de préstamo y va en contraprestación dirigido hacia los gastos de tipo administrativo o informático, incluyendo a los gastos de las gestiones de la apertura. Esta comisión debe efectuarse una única vez y debe ser equivalente a un porcentaje estimado sobre el dinero que ha sido facilitado o prestado.

Plazo de amortización

El plazo de amortización en un préstamo de cualquier tipo, en este apartado enfatizado en los préstamos personales, es el período de tiempo que se establece y se acuerda entre las dos partes (prestamista y prestatario) para efectuar el pago de la totalidad del dinero solicitado y posteriormente entregado. Para esto, es importante que la persona que solicite el préstamo, tenga en cuenta que el tiempo que debe pasar entre cada cuota debe ser conveniente para que se pueda pagar con cumplimiento y en conjunto con las demás cantidades adicionales. Es por esta razón que el plazo de amortización, debe hacerse siempre en función y de acuerdo a la capacidad de reembolso que tenemos.

Importe de la cuota

A este valor también se le conoce como cuota de amortización y hace referencia a los abonos que se hacen del préstamos personales mediante pagos estipulados figurantes en el cuadro de desembolsos. Este es el procedimiento u operación de financiamiento en el que el prestatario, es decir, la persona que fue beneficiada con el préstamo del dinero, devuelve la cantidad facilitada a la entidad bancaria más la cantidad que sumen los intereses y las comisiones que vimos anteriormente. Este pago puede ser efectuado en varios pagos, cuyo tiempo será determinado y pactado por las dos partes en el proceso.  

La garantía

Una de las opciones más características de los préstamos personales sobre todos los demás tipos de préstamos, es la garantía con la que cuenta la entidad de financiamiento en casos donde no se efectúen los pagos. La persona que solicita un préstamo personal debe ofrecer como garantía todos los bienes con los que cuenta en el presente, asó como también aquellos que aparezcan en el futuro, esto, según sea la situación de la persona, puede variar, siendo varios o pocos bienes.

Los préstamos personales suelen contener tasas de interés más elevadas que los demás tipos de préstamos, además, cuentan con plazos de amortización mucho más reducidos en comparación, lo que quiere decir que tenemos una suma de dinero que se eleva de forma importante y un período de tiempo muy corto. Es importante mencionar que las sumas de dinero que pueden ser facilitadas por la entidad bancaria mediante un préstamo personal, es menor si la equiparamos con la de un crédito hipotecario, donde este préstamo comprende una cantidad importante de dinero.

Una persona que cuente con un valor en el saldo localizado en las cuentas de la entidad donde hace la solicitud del préstamo y tiene bienes de su propiedad, tiene muchas más posibilidades de lograr obtener el préstamo, pues posee condiciones favorables si la comparamos con una persona que carece de un patrimonio.